Permiten personalizar la motocicleta o scooter con un diseño de estilo racing, aportando una estética más agresiva y diferenciadora respecto al modelo de serie.
Diseñados específicamente para modelos como Yamaha T-Max, garantizan una integración visual perfecta y un acabado acorde con las líneas originales del vehículo.
Disponibles en varias combinaciones de colores, permiten adaptar el estilo de la moto al gusto del piloto y reforzar su carácter deportivo.